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ESPECIAL Música/Video - Jaime Roos / DURAZNO Y CONVENCIÓN. Recomienda PATRICIA FARÍAS

Written By sitemp3 on Selasa, 17 Agustus 2010 | 12.12

Para nuestr@s lector@s de Cine Visiones, un ESPECIAL de Música - Video

Patricia Farías, con todo cariño desde (y para) Uruguay, nos recomienda Durazno y Convención, de Jaime Roos, de la que nos escribe:



Recuerdos de hace mucho tiempo: Durazno y Convención, de Jaime Roos

Tenía diez años cuando nos mudamos al Barrio Sur (en Montevideo, “barrio” se le llama a las zonas en las que se divide la ciudad, a veces en forma no “oficial”). Esta es una zona de Montevideo cargada de historia, de nostalgia incluso. Ya en aquella época los que siempre habían vivido allí decían que ese lugar poco a poco estaba perdiendo su esencia: desaparecían edificios, se perdían tradiciones… Era muy joven la primera vez que escuché “Durazno y Convención”, de Jaime Roos, por lo que en aquel momento fue un tema que me gustó mucho, sin tener los recuerdos que tiene ahora, años después.




Este músico, compositor y productor uruguayo vivió desde que nació en esa zona, para luego radicarse en Amsterdam. Su música se ha caracterizado por la fusión de géneros como el rock and roll, tango, milonga, candombe y las murgas (típico de Uruguay, merecería comentario aparte sin duda) con letras muy representativas de lo que es mi ciudad. Usualmente se presenta acompañado por destacados músicos uruguayos.

Por esa característica de retratar nuestras cosas, ésta es una imagen clarísima de las calles que rodeaban mi infancia. El nombre del tema alude a la esquina de la calle Durazno con la calle Convención (esquina donde vivía J. Roos); yo viví al menos veinte años muy cerca de allí, en una calle que también se vestía “toda de lila”.

Convención esquina Maldonado


Convención casi Durazno


Convención entre Durazno y Carlos Gardel


Parque República Argentina / Cía del Gas (Dique Mauá) - Rambla Sur entre Florida y Convención




Durazno y Convención – Jaime Roos

La calle Durazno
Nace a la intemperie
Telón ceniciento
Palmeras al viento
Abierta a las olas
Marrones y blancas
De la playa chica
Que muere en el Gas
La calle Durazno
Muere sin saberlo
Cuando se ilumina
Toda de lila
En pleno diciembre
A la hora más lenta
La siesta obligada
Del jacarandá
La vida
La vida como siempre dura
La noche como siempre oscura
Por la calle Convención
El mismo
El mismo taconeo absorto
Los yiros del paseo corto
De la calle Convención
La vida
La vida tironeando el cobre
La tienda del judío pobre
De la calle Convención
Botijas
Botijas de la moña suelta
De las rodillas bien mugrientas
Por la calle Convención
La calle Durazno
Atraviesa dos barrios
De chata figura
De amarga dulzura
Son Sur y Palermo
Rivales y hermanos
Que cruzan Durazno
Camino del mar
Candombe
Candombe murga y batucada
Paseándose por la bajada
De la calle Convención
Canilla
Canilla Acción El Plata Diario
Paquete bajo el brazo largo
Por la calle Convención
Los lentes
Los lentes de los relojeros
Los ojos de los bagayeros
De la calle Convención
Y un día
Un día te veré contento
El día que te lleve el viento
De Durazno y Convención
Candombe
Candombe murga y batucada
Paseándose por la bajada
De la calle Convención
Los perros
Los perros de los bichicomes
Durmiendose por los rincones
De la calle Convención
Baldosas
Baldosas partidas hace años
Recuerdos que me hicieron daño
Por la calle Convención
Y un día
Un día te veré contento
El día que te abrace el viento
De Durazno y Convención

Y acá va la "traducción":

Que muere en el Gas (se refiere a la Compañía del Gas, que está sobre la rambla)

Los yiros del paseo corto (“yiros” = prostitutas, del italiano “girare”, dar vueltas)
La vida tironeando el cobre (= el dinero)

Botijas (“botijas” se les llama en Uruguay a los niños)

Botijas de la moña suelta (en la Escuela Pública en el Uruguay los chicos llevan túnica blanca y moña azul.. que muchas veces se desatan jugando)

Candombe murga y batucada (“batucada” = en Uruguay, toque de tamboriles en el candombe)

Canilla (“canilla” o “canillita” vendedor de periódicos, salía con los diarios bajo el brazo en un paquete, ver más abajo en la letra)

Canilla Acción El Plata Diario (Acción, etc son nombres de periódicos que ya no salen)

Los ojos de los bagayeros (“bagayeros” = contrabandistas)

Los perros de los bichicomes (“bichicome” = quien vive en la calle y se alimenta de desperdicios)






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Lady Gaga se lâche à Lollapalooza !

Written By sitemp3 on Senin, 16 Agustus 2010 | 23.00

lady gaga nude

Lady Gaga
s'est totalement lâchée au festival Lollapalooza de Chicago la semaine dernière ! La diva déjantée a en effet pris un bain de foule à moitié nue pour le plus grand plaisir des fans médusés... Une fois de plus, la Lady porte bien son nom !

Megan Fox est farcie de botox !

Written By sitemp3 on Jumat, 13 Agustus 2010 | 23.00

megan fox

Ah punaise ! Megan Fox est tombée dans une citerne de botox, c'est pas possible ! Qu'est ce que c'est que ce front tout lisse ? On dirait une poupée de cire du musée Grévin !
Retrouvez toutes les photos de Megan Fox avant la chirurgie esthétique ici

Picture : Megan Fox and botox

Dessous Cheri

La pasión de Patricia Clarkson

Es reconocida como una de las mejores primeras actrices del mundo: su presencia en infinidad de filmes de los más reconocidos directores lo demuestra y ahora, con Pasión en El Cairo, le llega el momento protagónico.

Miguel Cane




No hay papeles pequeños. Ese es un mantra actoral que Patricia Clarkson (Nueva Orleans, 1959), ha seguido al pie de la letra desde que hizo su debut como la esposa de Elliot Ness (Kevin Costner) en Los Intocables de Brian DePalma. De ahí, su voz rasposa y su rostro elegante han aparecido en filmes como Milagros inesperados, Dogville, Lejos del Cielo, Vicky Cristina Barcelona y, más reciente, La isla siniestra. La actriz, quien estuvo nominada al Oscar por Pieces of April, y obtuvo dos premios Emmy por su participación en la serie A tres metros bajo tierra ahora tiene el rol central de Pasión en El Cairo, presentada en el festival internacional de cine de Toronto, donde obtuvo el premio a la mejor película.




En esta cinta de factura canadiense, interpreta a Julitette Grant, una mujer sofisticada y de mundo, que es esposa de un diplomático y que, sin proponérselo, entabla romance con un hombre árabe. “Me doy un festín con los personajes que interpreto, no importa si es una escena. A veces una sola presencia es importante. Lo veo como adentrarse a un mundo que no es de uno, pero que hay que transitarlo y desarrollar. Es verdad eso que dicen. No hay papeles pequeños.”


¿Siente que te costó mucho llegar a este punto de tu carrera profesional en Hollywood?
Mira, cuando comencé a hacer cine, hace unos veintitantos años, yo era una chica rubia y bonita. Sólo era considerada para los papeles de esposa o novia encantadora, comprensiva. Los intocables fue algo muy especial. Para ser mi debut cinematográfico, con Brian De Palma, Kevin Costner, Sean Connery y Robert De Niro, fue muy emocionante. Ten en cuenta, que era la única mujer en una película “de hombres”. Yo en esa época estaba haciendo una obra en Broadway y tuve que abandonarla, muy a mi pesar, pero era un riesgo que tenía que correr. Yo soy egresada de Yale en arte dramático, que es una de las mejores escuelas y me enamoré del teatro, pero fue con ese filme que aprendí otras cosas, como técnicas de cámara, tomas y ángulos. Fue como tomar un curso de postgrado. Y desde entonces, trato de aprender todo lo que puedo de los trabajos que hago. Así que sí, ha sido un camino muy largo, pero no me ha importado en absoluto recorrerlo.




¿Cuándo dirías que comenzó a tomar vuelo tu carrera?
Creo que fue cuando interpreté a Greta en High Art, dirigida y escrita por Lisa Cholodenko, en 1998. Desde ahí todo cambió para mí. Me tocó hacer un personaje muy radical, algo que nunca en mi vida había hecho: el de una ex-modelo de haute couture alemana, neurótica, lesbiana y adicta a la heroína. Ciertamente fue demandante, porque tenía que hacerlo creíble y yo soy muy neurótica (se ríe), pero no soy ni alemana ni lesbiana y nunca he tomado drogas en mi vida. Pero sentía que la conocía. Nadie podía creerlo cuando vieron mi trabajo. Era como si dijeran: “¡Wow! ¿Ella puede hacer eso?” y empezaron a ofrecerme otros papeles que no eran los de la novia buena y comprensiva. Diría que ahí me empezaron a ofrecer retos. Y yo los tomé encantada.




¿Cómo llegó a tus manos el personaje que interpretas en Pasión en El Cairo?
Ruba Nadda, la directora, es una mujer joven y muy talentosa, que sabe muy bien qué es lo que quiere- Perfectamente pudo haber concebido el mismo relato con una mujer joven, pero prefirió hacerlo con una mujer de cierta edad. Sí, qué pasa, soy una mujer de cierta edad y ésa era la historia que ella quería contarle a la audiencia y por las reacciones que ha habido en las proyecciones, en festivales en las premieres, te das cuenta de que muchos disfrutaron. Son historias de mujeres, y hay mercado para ello, a pesar de que opinen distinto. ¿Quién no quiso ver Vicky Cristina Barcelona? Aparte del encantador Javier Bardem, ese relato fue conducido por mujeres. Y fue un éxito.

¿Sientes que Hollywood no aprovecha a sus actrices maduras?
Somos muy pocas. Admiro a Helen Mirren y, por supuesto, a Meryl Streep. A Sigourney Weaver, Susan Sarandon, Glenn Close, Mia Farrow... Son mujeres muy hermosas y han madurado con una gracia impresionante. Ahora bien, hay menos papeles de este tipo. Ya sabes, si es para una película grande, primero se lo van a ofrecer a Meryl y si ella pasa, entonces... Pero no me puedo quejar. Ya he trabajado con Woody Allen dos veces y todo se debe a que asumo pequeños papeles que me permiten trabajar en mayor número de proyectos y con otros directores. Es una manera de ser versátil y me manengo activa.

¿Qué opinas de quienes esperan un papel que los defina?
Creo que es un terrible error como actor hacer eso. Cada interpretación que he realizado tiene cierto valor para mí. Me ha hecho mejor actor y no sólo por trabajar con Allen, Von Trier o Scorsese, sino con todos. Considero que una carrera es la combinación de muchas partes y el hecho de seguir haciendo cine a la edad de 50 es increíble. Aún estoy trabajando. Soy una mujer muy afortunada.

¿Con quién te gustaría filmar?
¡Con Pedro Almodovar! Él lo sabe, se lo he dicho. Escribe para mujeres y es un gran director de actrices... yo sueño con ser chica Almodóvar. Aprenderé español si es necesario. No me importa. Mientras tanto, haré otra película con Ruba. Será un thriller de suspenso y yo volveré a ser la fuerza conductora de ese relato. Será emocionante.

¿Filmar Pasión en El Cairo en Egipto te mostró algo que desconocieras del Medio Oriente?
Sí, fue una experiencia fascinante. Yo nunca habia estado en Egipto, ni como turista, así que fue una experiencia cultural, es cierto. Hay belleza, hay romance en esos lugares; personas viviendo vidas normales. Estoy agradecida de participar en un filme con locaciones que tengan un clima político. Hay momentos políticos en ella, pero Ruba le devuelve la belleza a El Cairo. Es ofensivo englobar inmediatamente a esa ciudad como si fuera todo en ella un reflejo de los conflictos actuales. Hay tantas culturas diferentes y ciudades tan distintas... Tenemos que honrarlas a cada una. El Cairo es un personaje maravilloso en esta cinta. Igual que trabajar con Alexander Ziddig, trabajar con él fue extraordinario. Interpreta a un hombre común, nada que ver con ese cliché de que al final resulta un terrorista o una persona de alta jerarquía. Estoy agradecida de estar en un filme que enfatice la belleza de una ciudad como El Cairo y su gente.




Tu personaje, Juliette, vive una apasionada historia de amor ¿hay romance en la edad madura, entonces?
¡Pues claro! ¡Claro que puede haber historias de amor, y apasionadas, hasta eso, a cualquier edad! Yo he estado enamorada en mi vida de dos hombres. Sé lo que es estar en un momento de amor con una persona, por muy momentáneo que sea. Algo que no te cambie la vida pero que defina lo que eres. Cambios internos. Qué puedo decirte? ¡Soy una romántica incorregible!

Y una trabajadora incansable... ¿cuántas peliculas filmas al año?
Oh, no creas que tanto. Dos. O tres. Pero sí, tengo suerte de que hay mucho trabajo. Y si no es cine, es teatro o TV o grabar audiolibros, o dar talleres de actuación o tomar talleres de actuación. Esto no es “bien, ya estoy haciendo cine, ahora mírenme todos y adórenme”. La época de las grandes estrellas ya se acabó. No todo mundo puede ser Bette Davis. Pero trabajas y buscas trabajo. Soy actriz, tengo muchos años de experiencia. Así que si hay un proyecto y creen que funciono para él, yo encantada. Nunca le hago ascos al trabajo. Es mi pasión.




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Pasión en El Cairo / Cairo Time, de Rubba Nadda

Amor entre las Ruinas

Miguel Cane




Las películas protagonizadas por mujeres maduras en escenarios exóticos (Summertime – de David Lean, con Katharine Hepburn, por ejemplo o Shirley Valentine o la espectacular Yes, de Sally Potter) siempre han tenido un nicho en el cine: son historias que sirven para que una actriz – usualmente una notable, de edad madura- tenga la ocasión de brillar en una locación poco habitual.

En el caso del último filme de Rubba Nadda, la cineasta canadiense opta por El Cairo como el escenario para su trama: de este modo lo incorpora como un personaje más, una urbe que oscila entre lo ancestral y lo moderno, entre una cultura mulsumana como occidental, un Cairo que por momentos deja ver aspectos tercermundistas representado esto último en el bullicio de sus calles, en el caos reinante, su edificación que la hace muy similar incluso a una gran urbe como es México, mientras convive con las ruinas de recintos milenarios.




A este lugar llega la elegante y sofisticada Juliette Grant (una radiante Patricia Clarkson), esposa de un diplomático comisionado a la ONU, para descubrirse a sí misma entre sensaciones, emociones y sentimientos sorpresivos. Mark, su marido (Tom McCarmus), no puede verla pues está en misión diplomática en Gaza, por lo cual, deja en manos de su amigo, Tarek Alexander Siddig), un ex-policía, el cuidado de su esposa. Tarek actúa como el anfitrión, protector , guia y ayudante de Juliette. Pronto surgirá una chispa entre ambos: el resultado no es incendiario, sino algo mucho más humano, sosegado y con visos de realidad.




Esta es una película donde el verdadero protagonismo no radica en los papeles que deban cumplir estos actores en si, sino las contradicciones entre un mundo antiguo como moderno contrastado por los afectos, que si bien están a flor de piel, no son permitidos expresarlo tan públicamente. Para ello, Rubba Nadda, reconocida por la agilidad de su ritmo al dirigir, utiliza la técnica expresiva, sea mediante el uso de la voz, muy bien representada en Juliette, como las miradas, el contacto. Por otro lado, están representadas las costumbres mulsumanas, como el rezo al alba, un lugar exclusivo para hombres de negocios que mediante la ingesta del café o té, hacen negocios o simplemente se reúnen, pero las mujeres están vedadas, (claro las mulsumanas, no Juliettte. Esto la inquieta). Es costumbre bailar en las bodas, y es así que cuando un familiar de Tariek se casa, éste la invita a participar en el evento, y vemos como se integra a la cultura mulsumana que aflora en todo momento.



La cinta tiene buena factura y se libera de los clichés de los que abusó Sex & The City 2, al mostrar a Juliette como una mujer sin ningún tipo de prejuicios concernientes al mundo mulsuman, es así que ella se integra a la familia de Tarek, y se involucra emocionalmente con él, dejando de lado la grosera imposición del American Style, algo que vulgarmente hizo la película de Sarah Jessica Parker.

Respetuosa de las tradiciones y atenta a los contrastes, Rubba Nadda hace un trabajo muy logrado y Patricia Clarkson disfruta cada escena: es una actriz formidable y una mujer en plenitud, lo cuál da una dimensión de autenticidad a la trama. Esto no es un filme “ligero”, mas sí optimista. No es simplón ni explota clichés de la “American Woman se redescubre en otro país” (para eso está Julia Roberts con Come, Reza, Ama). Su autenticidad es más refrescante. Algunas veces, un poco de honestidad no le hace daño a una película, como en la extraordnaria Japanese Story (2003, de Sue Brooks, con Toni Collette) y el resultado es que se deja ver y muy bien.

Pasión en el Cairo/Cairo Time
Con Patricia Clarkson, Alexander Sidding, Tom McCarmus y Elena Anaya
Dirige: Rubba Nadda
Canadá/Irlanda/Egipto 2009


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Cuando las nubes mueven las estrellas / Bare skyer beveger stjernene / Only Clouds Move the Stars, de la directora noruega Torun Lian

Written By sitemp3 on Kamis, 12 Agustus 2010 | 16.07

Francisco Peña






El cine noruego en particular y el escandinavo en general siempre han mostrado interés por los temas existenciales encarnados en personajes complejos y multifacéticos. Ejemplos de ellos son las carreras de Ingmar Bergman, Carl Dreyer, Mai Zetterling, Bille August y otros más.

La directora de cine Torun Lian –noruega- es una digna heredera de la tradición de estas cinematografías. Cuando las nubes mueven las estrellas se encaja dentro de esta corriente, a la que enriquece con una sensibilidad, observación y ternura que no son tan habituales en el tratamiento del drama humano con el enfoque escandinavo.





Tan es así que Lian no acepta que una visión sombría de la existencia humana determine su película y, aunque aborda con mano firme su problemática, deja que el calor humano conduzca a un final donde, si no se restañan totalmente las heridas emocionales de los personajes, prevalezca el amor por la vida.

La narración de la historia está cimentada en un manejo hábil de todos los recursos cinematográficos. Un guión que en apariencia es muy suelto pero que contiene mucho “trabajo invisible” para llegar a una naturalidad de la puesta en escena que sorprende al cinéfilo. Un cuidado de la fotografía que realza los ambientes en que transcurre la acción pero que también se arriesga para lograr un cromatismo, un manejo del color valioso en sí mismo.

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Su puesta en escena logra que sus dos personajes principales –Jakob y María- sean naturales en su ir y venir, en su oscilación entre diálogos y actitudes enraízadas en la niñez y las primeras rebeliones e incertidumbres de la adolescencia.

El planteamiento de la historia que narra Torun Lian comienza cuando la niña María (Thea Sofie Rusten), con un pie en la adolescencia, no puede controlar emocionalmente el dolor causado por la muerte de su hermano menor, conocido cariñosamente como PeeWee.

El hecho de confrontar tan joven la muerte prematura de su hermano la desquicia y la empuja a un temprano escepticismo y rebeldía dirigida contra el padre. La falta de control emocional de María se ve agravada por la depresión de su madre, que se refugia en sí misma al grado de dejar de hablar. María, en el momento en que más necesita apoyo y amor tiene que enfrentar el hecho de que los adultos han sido conmocionados igual o peor que ella por la muerte de su hermano.





La rebeldía de María ante la muerte se extiende a otros ambientes: la escuela, los abuelos, los amigos del os padres. Cualquier figura adulta es rechazada. Como resultado, María se enfrenta a una soledad temprana como rechazo a una actitud general de “pretender que todo es normal”.

La solución intermedia de la familia es enviar a María a casa de sus abuelos en la ciudad de Bergen, pero la conducta del personaje es la misma: el aislamiento. Pero hay una presencia que la molesta en su soledad y que le provoca reacciones encontrada: el niño Jakob, un vecino desparpajado que la sigue a todos lados.

Con un cuidado en el detalle que indica que Torun Lian es una gran observadora, los diálogos de Jakob y María, su deambular por las calles de Bergen en la lluvia, van desgranando poco a poco sus mutuas personalidades y su paulatino acercamiento. Este juego de rechazo y atracción infantil recuerda, toda desproporción guardada, a la relación entre la Zorra y el Principito, en El Principito de Saint – Exúpery.

En el encuentro de estos dos niños – adolescentes se entremezclan los juegos infantiles, los comentarios propios de su edad, sus sueños, y las inquietudes que todo ser humano tiene: Dios, la muerte, de dónde vengo, a dónde voy, quién soy.



Esto es patente en el cambio que se va dando en las distintas conversaciones de Jakob y María que ocurren en las escaleras, realzadas por una fotografía de tonos cálidos y la luz blanca de Escandinavia. A lo largo de estas secuencias, el espectador percibe como Jakob rompe el hielo que rodea a María y se convierte en la única persona con quien ella habla, con quien deja fluir su personalidad tanto en el dolor como en la alegría. María, poco a poco, cuenta la verdad y abandona las fantasías que la protegen emocionalmente de la realidad.

Otra de estas escenas, en el cuarto de Jakob, empieza con el tema de los signos del zodíaco –él Geminis, ella Libra- para rematar en una plática sobre la estrella Casiopea. Así, Torun Lian lleva su argumento a partir de esa conversación a un diálogo posterior a campo abierto donde ambos observan las estrellas.





La visita de María a Bergen es correspondida por una visita de Jakob a Oslo. Allí el chico entra en el mundo de María y se convierte en su sostén emocional. De hecho, la confronta al entrar en el mundo del hermano muerto.

Sus conversaciones cambian de tono y se vuelven más profundas. Como si fuera una película de Ingmar Bergman “en pequeño”, los chicos hablan de la muerte, de Dios, del significado de la existencia humana, con diálogos que en momentos podrían salir de la boca de Bibi Andersson, de Liv Ullmann, de Max von Sydow o de escritos de Pär Lagerkvist.

Pero no hay que perder la dimensión... se trata de niños.




En una escapada nocturna y un nuevo deambular por las calles, Jakob y María intercambian sus sueños, sus temores y debilidades y, finalmente llegan a dos puntos que atormentan a María: el silencio de Dios ante el dolor humano y, si su madre la ama, ¿por qué no sale de su letargo?

Jakob no tiene una respuesta pero si indica un camino. María se pregunta por qué no hay una intervención directa de Dios sobre la realidad para evitar el dolor –de la muerte de su hermano y el deterioro de su familia-, por lo que Jakob responde que quizás Dios “hace que nosotros hagamos las cosas”.

No se trata de una película religiosa, pero aborda la problemática como lo hacen en momentos otras películas escandinavas donde el tema está presente pero no es preponderante.

Al hablar Jakob de que “nosotros hagamos las cosas” hace que María sea consciente de que nadie más hará lo que ella tiene que hacer: enfrentar a su madre y saber si es amada, y si ese amor es capaz de volver a su madre a la vida.

Cumplida su cálida misión humana, Jakob vuelve a su casa y María se prepara para la confrontación con su madre, que se resume en la frase: “Mamá, ¿me amas? Por qué yo te amo”.

La confrontación madre – hija, que incluye un monólogo de la madre enraízado en la mejor tradición bergmaniana, culmina con un lento volver a la vida. María obtiene su respuesta y la vida triunfa sobre la muerte.

A lo largo de toda la historia, Torun Lian hace gala de una exquisita sensibilidad que no es tan notoria por la sencillez y economía de medios de su puesta en escena. Pero hay que destacar que esa sensibilidad la lleva a mostrar al personaje de María como un ser complejo que enriquecen múltiples detalles.

Basta señalar uno de los más hermosos y delicados: al ver a los padres juntos, Torun Lian corta a la cara de María en la ventana y la ve sonreir. Otro director se hubiera quedado en la mera sonrisa, pero Lian añade el detalle de como María mueve su pelo una y otra vez en un gesto sinérgico que entrega felicidad, libertad y gozo… en una imagen memorable.

Torun Lian apuesta por un contacto humano amoroso que, en sus consecuencias, extiende el bien a otros que están a su alrededor. Jakob saca de la melancolía a María, que a su vez es capaz de rescatar a su madre de la depresión. El bien es capaz de expandirse y regenerar las heridas, sin borrar la cicatriz del dolor pero añadiéndole sabiduría y esperanza.

Cuando las nubes mueven las estrellas no es una película trágica o sombría hecha para sacudir al espectador en su asiento; por el contrario, busca que recuerde que después del invierno hay primavera.

Producción: John M. Jacobsen. Dirección: Torun Lian. Guión: Torun Lian. Año: 1998. Fotografía: Svein Krøvel. Música: Jørn Christensen. Edición: Trygve Hagen. Intérpretes: Eindride Eidsvold (tío), Bjørn Jenseg (abuelo), Helge Jordal (Clerk), Jan Tore Kristoffersen (Jakob), Jørgen Langhelle (padre), Thea Sofie Rusten (Maria), Kari Simonsen (abuela), Andrine Sæther (tía), Anneke von der Lippe (madre). Duración: 97 minutos. Distribución: Quality.

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Emma Watson a coupé ses cheveux à la garçonne !

Written By sitemp3 on Senin, 09 Agustus 2010 | 23.00

Emma Watson new hairdo

Emma Watson, la jolie Hermione de la saga Harry Potter, a coupé ses longs cheveux ! Qu'en pensez-vous ? Vous aimez ? Moi, je trouve que ça lui va très bien !

Picture : Emma Watson new hairdo

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