Latest Post

Bajo Amenaza / Hostage, de Florent Emilio Siri

Written By sitemp3 on Sabtu, 04 September 2010 | 23.50

Miguel Cane


Bruce Willis in a movie poster for Miramax's Hostage


Concebida como el retorno de Bruce Willis a la taquilla de Hollywood como héroe de acción después de algunos años de películas más bien malas (como Lágrimas del Sol y la infame Un vecino más peligroso, que apenas dio el semanazo en cartelera), esta cinta, basada en el best-seller de Robert Crais, es una producción de primera y muy cuidada, lo que se llama un ‘vehículo estelar’ – esto es, que ha sido creada para el lucimiento de su estrella principal- y esto se advierte desde el inicio, con una tensa y llamativa secuencia de créditos que captura la atención del espectador, toda vez que se apagan las luces de la sala.

Se trata de escenas congeladas que dejan entrever lo que más adelante será la acción principal... como si se tratara de las piezas de un rompecabezas, todas las piezas al principio no parecen tener sentido. Hacia el final, se comprende la imagen.

Este truco es útil para presentarnos a Willis en una interpretación más madura y controlada que en su célebre acto de Duro de matar. Aquí no hay chistes intercalados, ni momentos de valentía irresponsable. El tono de Bajo amenaza es bastante más sombrío y violento y la actuación de Willis como Jeff Talley ex negociador experto de la policía de Los Angeles consumido por los remordimientos se siente por no haber podido salvar a unos rehenes, es uno de sus mejores trabajos, quizá sólo por debajo de su impresionante participación en la memorable Sexto sentido.


Bruce Willis in Miramax Films' Hostage


Tras protagonizar una brutal tragedia en el principio de la cinta, Talley renuncia a su trabajo, se separa de su esposa Jane (Serena Scott-Thomas, hermana de la célebre Kristin) y su hija adolescente, Amanda (Rumer Glen Willis, su primogénita con Demi Moore) para colocarse en la policía de un suburbio residencial en Ventura County, alejado de sus violentas aventuras anteriores. Como es natural en esta clase de cintas, algo sucede que pone en movimiento una serie de acontecimientos engañosamente simples que alcanzarán un nivel inesperado de angustia:


Bruce Willis and Rumer Willis in Miramax Films' Hostage


Tres delincuentes juveniles tratan de robarse un Cadillac en la casa de Walter Smith (Kevin Pollak), pero las cosas salen mal y toman como rehenes a Smith y sus hijos (Jimmy Bennett y Michelle Horne). Ella es la típica teen-queen y él un niño listo que sabe moverse por toda la casa de un modo que sus captores no pueden. Las cosas se complican gracias al trabajo del padre, a la búsqueda de un DVD (de la película de Warren Beatty El Cielo puede esperar) que es mucho más de lo que parece y a la aparición de unos villanos que son mucho peores que los tres rateros.

Por supuesto, hacia el clímax varios de estos personajes – incluyendo a la mujer e hija de Talley- estarán en peligro de muerte, y el desenlace será todo lo que los fans saben que pueden esperar… aún pese a algunas inconsistencias, es espectacular yno decepciona.


Bruce Willis in Miramax Films' Hostage


El director es el francés Florent Emilio Siri, cuya cinta debut Nido de avispas (Nid de Gûepes – 2002) causó una muy buena impresión, atrayéndole este proyecto como su debut en Estados Unidos. Aquí su fuerte son las secuencias aéreas, la construcción de una atmósfera tensa (que sí se sostiene) y brinda al filme una sensación de constante movimiento, como se puede apreciar en una escena de persecución.

Es así que juega con sus propias reglas y se da el lujo de lograr algunos efectos inesperados, en lo que de otro modo o en otras manos habría sido un film mucho más predecible. Willis y Pollak, los dos bastante experimentados, hacen un trabajo a la altura. Este es un thriller brutal, violento, ágilmente editado y de velocidad vertiginosa.

Exactamente lo que uno debe esperar al comprar un boleto para una película de Bruce Willis.


Jimmy Bennett and Bruce Willis in Miramax Films' Hostage



Hostage/Bajo Amenaza. Con Bruce Willis, Kevin Pollak, Serena Scott-Thomas, Jonathan Tucker y Ben Foster. Guión: Doug Richardson sobre una novela de Robert Crais Música: Alexandre Desplat. Dirige: Florent Emilio Siri. Estados Unidos-Alemania, 2005.

Nedstat Basic - Web site estadísticas gratuito El contador para sitios web particulares

Babel, de Alejandro González Iñárritu

Realizada en cuatro países, con numerosos idiomas simultáneos y con un reparto internacional, la más reciente cinta del mexicano Alejandro González Iñárritu sirve como reflejo de un panorama internacional profundamente real, en sus texturas y presentaciones, lo que la convierte no sólo en un trabajo fílmico, sino también en un tema de actualidad urgente que trasciende las fronteras.

Miguel Cane



El camino de Babel para llegar a las pantallas internacionales fue largo y sinuoso, y aunque ha recibido loas y premios, también tuvo sus dificultades de producción, luchas de egos y una filmación exhaustiva; sin embargo, la más reciente cinta de Alejandro González Iñárritu, no sólo marca el cierre de una trilogía de historias interconectadas – ya manifiesta en sus otras películas- también es el fin de su colaboración con Guillermo Arriaga, y también representa su más ambicioso trabajo fílmico, realizado en escenarios naturales de cuatro países y con un elenco principalmente amateur, algo que representó un gran riesgo para el director, mismo que no obstante, decidió correr y del que emerge victorioso.

Odisea en cuatro idiomas
Cuando se anunció formalemente que Babel iba a comenzar a rodarse, a fines de 2004 se sabía poco de la trama – una tragedia inesperada que le ocurría a un matrimonio estadounidense durante sus vacaciones en el extranjero y sus repercusiones que esto tendría en distintos puntos del mundo - y sólo el elenco propuesto: Cate Blanchett, Brad Pitt y el mexicano Gael García Bernal, que se catapultó a la fama internacional como uno de los protagonistas de su opera prima, Amores Perros.


Director Alejandro Gonzalez Innarritu and Gael Garcia Bernal on the set of Paramount Classics' Babel


En distintos círculos, de inmediato hubo expectación: ¿Qué iba a hacer “El Negro” – como le dicen sus allegados- ahora? 21 Gramos, su segundo filme, totalmente rodado en Tennessee y financiado por un estudio estadounidense había sido una experiencia muy intensa tanto para él como para el espectador. Cuando vinieron a promover la cinta en México, Naomi Watts la calificó como “la película más emocionalmente demandante” que había hecho como actriz.

El rodaje fue largo y exhaustivo, y tuvo lugar en el desierto marroquí a muy altas temperaturas, con actores no profesionales, algo que González Iñárritu decidió diecisiete días antes de iniciar la filmación: esto le atrajo buenos resultados, al brindar una sensación de autenticidad y sirvieron como contrapunto a los histriones experimentados.

Cuando Babel se estrenó en Cannes, causó sensación: e incluso obtuvo la Palme D’Or al mejor director. Los que la vieron por primera vez fueron obsequiosos con González Iñárritu su manera de narrar estas cuatro historias sobrecogedoras ambientadas en cuatro zonas dispares del orbe: un poblacho miserable en Marruecos, la convulsa metrópoli que es Tokio, un suburbio residencial en California y los alrededores desérticos de la frontera México-Estados Unidos.


Paramount Classics' Babel


Aquí, muchos se preguntaban qué quería decir con la elección del título, aún si la referencia bíblica resulta bastante obvia. Aquí no se fueron por derroteros místicos o metafísicos: el nombre de la película es una metáfora sobre la imposibilidad de hablar el mismo idioma en un mundo globalizado.

Siguiendo los preceptos de la tetralogía sobre la incomunicación que hiciera en los 60 Michelangelo Antonioni [esto es: La Aventura (1960), La Noche (1961), El Eclipse (1962) y El Desierto Rojo (1964)], esta cinta aborda la textura de la vida cotidiana de ciertos personajes en un momento “equis” que se desvela como el punto de quiebra para que todo cambie. O bien, para que los tejidos rasgados vuelvan a unirse, donde otros se desgarran para siempre.

Ostensiblemente, el detonador es el viaje de Richard y Susan Jones a Marruecos. Como miles de matrimonios desesperados y en la última, éstos tratan de “reparar” su relación, yéndose de vacaciones aunque se alucinen barato. Aquí, a él se le ocurre que estarán bien en el quinto infierno, donde mientras Richard (Brad Pitt, desglamorizado para que la gente recuerde que es un buen actor) parece estar impaciente por comunicarse con su mujer, ésta (la Blanchett, brilla en sus escenas) sólo parece ansiosa por largarse de ahí, volver a San Diego y de paso, también de terminar de una vez por todas con él.


Cate Blanchett and Brad Pitt in Paramount Classics' Babel


A cuestas cargan con una cuita muy pesada (la muerte de cuna de su hijo más pequeño y un posterior abandono por parte de él, algo que no vemos pero que nos es expuesto por ellos como parte de su bagaje emocional) y en un viaje en circunstancias realmente incómodas, todo parece un infierno (ya lo dijo Cesare Pavese: “viajar es brutal”). Las cosas se complican cuando un par de chiquillos de la localidad, pastores de cabras, de extracción extremadamente humilde, reciben por parte del padre un rifle para “matar chacales”. Ociosos en medio de la nada, fácil se les hace disparar a la carretera. El resultado de su inocente inconsciencia tendrá ramificaciones gravísimas que le costarán la vida a alguien.

Del otro lado del espectro está Amelia (Adriana Barraza), la empleada doméstica de los Jones. Ella es responsable de los dos hijos pequeños de la familia y su conflicto emotivo es inmediato; es posiblemente el personaje con el que más fácilmente puede identificarse un espectador; en muchos aspectos, ella es nosotros. Ante la aparición de la tragedia, ella debe buscar la manera de cumplir su tarea y al mismo tiempo poder bajar a Tijuana para acudir a la boda de su hijo. Las circunstancias – como nos ha ocurrido a todos alguna vez- la hacen tomar una decisión estúpida que también tendrá ramificaciones irreversibles. En esta parte de la historia, Gael García Bernal hace un muy prolijo trabajo en sus casi veinte minutos en pantalla como Santiago, su sobrino, muchacho imprudente mas no malintencionado, que será otro de los gatillos para que el efecto dominó continúe.


Director of photography Rodrigo Prieto and director Alejandro Gonzalez Inarritu on the set of Paramount Classics' Babel


Verdad y consecuencias
La historia que tiene más leves conexiones con el conflicto central (de hecho, la justificación es casi anodina) es la que sucede en Japón: la protagonista es Chieko (Rinko Kikuchi, sencillamente formidable), una colegiala sordomuda que, pese a ser una muchacha igual que todas – y esforzarse por hacerlo- tiene sus propios demonios internos y se la están comiendo viva.

La trama japonesa tiene muy poco o más bien nada qué ver con el asunto Susan Jones/Amelia. Tan es así, que podría ser un corto o mediometraje independiente que tiene su propia vida y de hecho, funciona perfectamente al margen. Aquí, González Iñárritu se da el gusto de jugar con un escenario que se exime del espectro de sus otras cintas, lo que no consigue en las secuencias de Marruecos/Frontera; su deseo es inventar una historia completamente distinta y lo hace al abordar a Chieko, personaje con que no es difícil conectarse a nivel emocional y es a través de su sordera, manifiesta en la ausencia de audio repentina en algunas secuencias que logra meternos en su mundo interior.


Rinko Kikuchi in Paramount Classics' Babel


De hecho, en una galería de escenas extremas, dolorosas y estremecedoras como lo es Babel, quizá la más dolorosa y al mismo tiempo hermosa escena, sucede en este segmento, cuando Chieko se desnuda física y emocionalmente ante un agente de la policía, no sólo para revelar su ansiedad de ser amada, sino también para mostrar sus heridas espirituales.

Momentos como éste, en Babel, hay muchos. Es posible que las intenciones de guionista y director consiguen reflejar vivamente partes del drama del exilio, que viven sus personajes, aún cuando uno está en su propia tierra, su propio hogar, su propio matrimonio. Hay sufrimiento y humor (ese humor ácido y retruecanoso que le gusta a Arriaga y es parte de su rúbrica), hay cierta redención (más bien espasmódica y frágil), donde es muy probable que no exista una expiación total. Babel ha generado una buena respuesta alrededor del mundo, y no es de manera gratuita.

Esta es una cinta devastadora que observa sin cortapisas la incomprensión viviente en conflictos reales que se hacen aparentes hoy en día, en el terrible trance migratorio, el estado paranoico que rige los Estados Unidos y la xenofobia, que son elementos tan vivos que resulta imposible obviarlos, por lo que el valor de González Iñárritu y su equipo para encararlos, deviene en una de las experiencias vivenciales más relevantes del año para espectadores alrededor del mundo.


Brad Pitt in Paramount Classics' Babel





Nedstat Basic - Web site estadísticas gratuito El contador para sitios web particulares

La bimbo Heidi Montag veut faire enlever ses implants mammaires !

Written By sitemp3 on Jumat, 03 September 2010 | 23.00

heidi montag
Picture : Heidi Montag wants to remove her huge implants

C'est le drame à Hollywood ! Heidi Montag, la Barbie en plastique héroïne de The Hills, souffre tellement à cause de ses implants qu'elle veut les faire enlever (et les remplacer par un bonnet D ou E, on ne se refait pas...)

Elle a en effet déclaré dernièrement dans la presse : "Je veux revenir à quelque chose de normal, avoir une réduction, un bonnet D ou E. Neuf mois après ma chirurgie, j'ai encore mal. Je pense que mon corps ne s'est pas encore adapté à la nouvelle forme. Je ne peux plus embrasser mon chien et j'ai changé toute ma garde-robe. Je n'en peux plus de ces énormes seins. Ça me brise le cœur, je ne peux pas mener une vie normale."

Le chirurgien d'Heidi Montag est mort la semaine passée dans un accident de voiture. Heidi cherche quelqu'un qui pourra l'aider. "Je me sens prise au piège dans mon propre corps. Le Dr. Ryan sait tout ce qu'il fallait changer. Je ne trouverai jamais quelqu'un d'aussi bien que lui."

Pour voir les photos incroyables de la transformation d'Heidi Montag, c'est ici

BlogBang

Kim Cattrall: en brazos de la mujer madura

No es ninguna novata; debutó en su adolescencia y alcanzó la fama ya mayorcita en Sex & The City. Ahora participa en El escritor fantasma, la más reciente cinta de Polanski y se reinventa día con día.

Miguel Cane


Kim Cattrall 55th Annual Emmy Awards


Para muchos es una sorpresa descubrir que Kim Cattrall, la belleza despampanante que alcanzó fama internacional después de cumplir los 40 interpretando a la desinhibida Samantha Jones en la serie de TV Sex & The City (y sus posteriores secuelas fílmicas) es inglesa (nacida en Liverpool en 1956) y que es completamente distinta a la imagen de su personaje más célebre – al que llegó después de muchos años de picar piedra, con series de televisión canceladas, pilotos fallidos y películas de la serie B-, aunque tienen algunas cosas en común.

Ahora, Kim participa como la enigmática y sensual Amelia Bly, fiel secretaria (y quizá algo más) de Adam Lang (Pierce Brosnan), el ex Primer Ministro Británico en autoexilio, una de las piezas claves del misterio que plantea Roman Polanski en El Escritor Fantasma. El cambio de registro es radical, y si bien la sexualidad que forma parte natural de ella se imprime en sus actuaciones, no tiene nada qué ver con su explosivo personaje.


Kim Cattrall as Tina in Disney's Ice Princess


¿Dirías que te gusta romper esquemas? Primero Sex & The City, ahora una película de Polanski…
Siempre busco proyectos que me desafíen. Me parece positivo que la gente vea que puedo hacer todo tipo de personajes, no sólamente Samantha, que es un personaje que me encanta. Además, si tienes la oportunidad de hacer algo con Roman Polanski, ¡lo haces! Es decir, no lo dudas ni un momento, yo no lo hice. Soy admiradora de su trabajo, me encanta el cine. Cuando tenia 18 años debuté con Otto Preminger (con un papel pequeño en el thriller de secuestro Rosebud) y fui afortunadisima; Peter O'Toole, Richard Attenborough... fue también el debut de Isabelle Huppert... ¡y yo nunca había actuado en cine! Pero era una oportunidad de trabajar con un gran director y esta vez fue lo mismo. Me encantó trabajar con Polanski. Es un genio.

Hablas de no dudar, pero no es una carrera fácil, ¿tuviste dudas antes de aceptar el papel de Samantha Jones en su momento?
Claro que sí. En 1997, cuando se filmó el piloto, en un principio lo rechacé, porque no estaba segura de poder interpretarlo. Pensé que a esas alturas de mi vida yo debería estar encarnando a la mamá de alguna estrella joven. Pero después me di cuenta de que los 40 son un buen número, y que las historias de las mujeres maduras son a menudo más ricas, profundas y significativas que las de otras más jóvenes. Como actriz no me interesa ser simplemente la esposa o la novia de alguien, busco personajes que sean reales y completos.


Kim Cattrall in New Line Cinema's Sex and the City


¿Son personajes que ayudan a mejorar tu autoestima?
¡Desde luego! Samantha me ayudó a comprender muchas cosas sobre mí misma, cosas sobre las que no estaba segura. Una de ellas es confiar en mis instintos. Como actor, si no tienes instintos no tienes nada; es lo que te hace único, la forma cómo reaccionas e interactúas con los demás. Samantha me permitió sentirme tremendamente libre. Yo crecí en un ambiente muy británico, y aunque tuve muchos novios, nunca fui como ella. La usé para decir cosas que yo, como Kim Cattrall, jamás habría dicho.

Supongo que te deben llegar muchas ofertas para repetir personajes similares…
¿Desde que hice la serie? Constantemente. Pero no me interesa repetir a Samantha hasta el cansancio, busco personajes como Amelia, por ejemplo, que tengan fuerza de voluntad, valentía, mucho carácter. No me interesa interpretar a víctimas o mujeres aburridas que no tienen nada que decir. Supongo que eso me ha llevado a ser una especie de símbolo.


Kim Cattrall in New Line Cinema's Sex and the City


¿Símbolo de qué?
De que no importa cuántos años tengas, cada década tiene algo maravilloso para celebrar. El miedo te paraliza, y el temor al paso de los años puede ser horrible para una mujer. Hay que entender que es un proceso natural, y que aunque con el tiempo hay cosas que ya no son las mismas, hay otras experiencias nuevas que sólo llegan con la edad. Me encanta ser una mujer madura. Una mujer plena.

¿Estás tan cómoda con este aspecto de tí misma como tus personajes?
He vivido mucho y me siento muy cómoda, en todos los aspectos. ¿Sabes? Después de Samantha, se me acerca gente en la calle a contarme sus secretos más íntimos. Por eso escribí un libro, que es una guía para que hombres y mujeres exploren el sexo. Quería compartir ciertas sensibilidades y técnicas, cosas que nunca son discutidas en detalle, y agregar los elementos de confianza y cariño que no siempre estuvieron presentes en la serie. Pero no soy terapeuta sexual, ni soy una gurú del sexo. Me gusta pensar que la gente me ve más bien como una amiga a la que pedir consejo.


Kim Cattrall 56th Annual Emmy Awards


Tú tienes una carrera que se ha reinventado, pero no todas las actrices de tu edad tienen esa suerte...
Es verdad. Por ello también me siento muy agradecida. En Hollywood existen cierto tipo de reglas, que si bien no están escritas, tú las vas descubriendo: a los veinte eres un tipo de chica, entre los treinta y los cuarenta eres otro... como te dije, en un momento tuve la idea, totalmente errónea, de creer que no tendría mucha más opción al llegar a los cuarenta, que de hacer de madre de una de esas chicas de veinte. Pero ¿sabes qué? ¡Al demonio con eso! ¡Habemos mujeres de más de cuarenta, de más de cincuenta, que tenemos nuestro sex-appeal intacto! ¡Las encuentras en la vida real, en la calle! ¿Por qué no iba a haberlas en el cine? Es decir, hay personajes como estos que he encontrado y creo que son importantes, para que se rompan los estereotipos.

¿Sientes que has llegado al mejor momento de tu carrera?
Creo que sí. Ya no soy una novata, le he dado varias vueltas al pueblo, es decir Hollywood, y me ha tocado de todo; papeles de ingenua, de esposa, de femme fatale, de madre, de hija, de asesina, de princesa... (se ríe) de maniquí...(más risas) y creo que lo que más he disfrutado es hacer lo que he hecho los últimos años. No sé si es el mejor momento, porque eso por default implica que hay un peor momento – y lo hubo, estoy segura, pero no pienso en ello-, pero sé que estoy muy satisfecha y que seguiré aprovechando la ocasión que se presente, cuando se presente, para seguir haciendo esto, que me apasiona.

Nedstat Basic - Web site estadísticas gratuito El contador para sitios web particulares

Resident Evil: Resurrección / Resident Evil: Afterlife, de Paul W.S. Anderson

Chatarra en Tercera Dimensión

Miguel Cane



Hubo un tiempo, hace unos quince años, en que Milla Jovovich era un personaje fascinante, interesante, con futuro. Su participación en El Quinto Elemento, de Luc Besson, tenía la mezcla ideal de belleza, enigma y encanto. Eventualmente, caería en la trampa de la vanidad, que se come a muchos actores y actrices en Hollywood, y terminaría en la serie Z, haciendo cine basura de alto presupuesto, basada en video juegos. La promesa de su misterioso carisma completamente desperdiciada (un caso similar al de Nastassja Kinski, que en Tess – de Polanski-, Cat People – de Schrader- y Paris, Texas – de Wenders- dio lo mejor de sí, pero acabó haciendo “trabajos alimenticios”). Así, ha encontrado su nicho en la serie Resident Evil, basada en el popular videojuego de fines de los 90 y dirigida por su hoy marido, Paul W.S. Anderson (que tuvo una sola película interesante Event Horizon, y de ahí en fuera sólo ha realizado basura) y ahora se presenta la cuarta cinta de la serie, que comienza poco después del final de la tercera entrega.




Desde los eventos ocurridos en Resident Evil: La extinción, Alice ha viajado alrededor del mundo buscando cualquier superviviente. Además de enfrentarse cara a cara contra su némesis Albert Wesker, por primera vez en toda la serie. Tan pronto entra en la desierta ciudad de Los Angeles, tiene un encuentro con una instalación de la siniestra y omnipotente corporación Umbrella, rodeada de zombies. A partir de ese momento Alice se vera en la obligación de trabajar en equipo con un grupo de supervivientes ocultos en Los Angeles desde el inicio de la pandemia del Virus-T y con un grupo de ex-convictos, entre ellos el hermano de su ex colega Clare Redfield, y así conseguir sobrevivir ante el apocalipsis zombie que ha arrasado con el mundo.




Ahí lo tiene. Ya le ahorramos hora y media de efectos mediocres, violencia gratuita, trama inverosímil y actuaciones acartonadas con una dirección incoherente. Quizá lo que ahora le llamará la atención es que la pelicula cuenta con los muy-de-moda efectos de 3D, para apantallar al público, pero de ahi en fuera, es más de lo mismo: pastiche de las cintas de zombies de George A. Romero, tratando de tener la clase que al tema le imprimió Danny Boyle en Exterminio. La cinta se pretende emocionante, pero falla en mantener el ritmo; por lo demás, los personajes no inspiran empatía y los zombies que podrían impactar, ya no lo hacen. En suma, ya se sabe: pan con lo mismo.



Sólo recomendable para los fans del video juego o de este tipo de película que no exije concentración, el espctador casual que se acerque sin saber a lo que va, se le alterarán los nervios del aburrimiento y desperdicio hecho de su tiempo. Chatarra inexcusable que se mantendrá en cartelera, privando a cualquier cinta independiente de una sala y pantalla, pero ¿qué le va hacer? Donde manda distribuidor grande, no manda cinéfilo.

Resident Evil: Resurrección/Resident Evil: Afterlife
Con Milla Jovovich, Ali Larter, Wentworth Miller, Kim Coates, Spencer Locke, Boris Kodjoe y Shawn Roberts.
Dirige: Paul WS Anderson
Estados Unidos, 2010

Nedstat Basic - Web site estadísticas gratuito El contador para sitios web particulares

Pierce Brosnan, de profesión: actor

Written By sitemp3 on Rabu, 01 September 2010 | 21.02

Es un rostro instantáneamente reconocible, que celebra sus treinta años de carrera, encabezando el reparto de la más reciente cinta del polémico Roman PolanskiEl Escritor Fantasma

Miguel Cane


Pierce Brosnan at the Hollywood premiere of New Line Cinema's After the Sunset


Alto, carismático y sonriente, Pierce Brosnan es de todo a todo, una estrella de cine y un hombre de carácter jovial. Hay otras maneras de describirlo, pero la primera que sale a la luz es esta misma, cuando se apersona ante la prensa y saluda de mano, con una sonrisa y mirando a los ojos. Esto lo despoja del aura que por más de una década tuvo, como protagonista de la saga de James Bond, imagen de la que por fin ha logrado liberarse del todo, sin que “realmente me pese. Me siento muy honrado de haber hecho ese papel, pero realmente tenía ganas de hacer algo completamente distinto, que la gente olvidara un poco eso.” Ahora interpreta a otro personaje igualmente icónico: Adam Lang, ex primer ministro británico que se ve involucrado en una telaraña de intrigas en la nueva película de Roman Polanski, El Escritor Fantasma.

¿Hasta qué punto se parece Adam Lang, tu personaje, a Tony Blair?
Lo primero que le pregunté a Roman Polanski al llegar al set, fue si me pedía que hiciera de Blair. Me respondió: Claro que no, hombre. Tú limítate a actuar. Al principio, me lo tomé como algo liberador por el hecho de no tener que imitarlo. Pero después no fue tan fácil deshacerme de Blair. Todos los caminos conducían hacia él.


Pierce Brosnan Evelyn Toronto Film Festival


¿Desconfías tú de los políticos tanto como esta película?
Me gustaría confiar en los políticos, pero no puedo evitar sentirme decepcionado. Sobre todo cuando nos hacen entrar en guerras con excusas falsas, como lo de las armas de destrucción masiva... en todo caso, creo que Blair me parece un tipo interesante. Me recuerda a un personaje de Shakespeare, a uno de esos reyes de sus obras, venidos a menos y caídos en desgracia por sus propios actos.

Adam Lang dice en la película: Lo peor de mi trabajo es que pierdes el contacto con la realidad. Los demás lo hacen todo por ti. ¿Dirías lo mismo de tu trabajo, estando en un mundo casi siempre de situaciones imaginarias?
En absoluto. Existe ese peligro, pero basta tener una familia tan maravillosa como la mía para evitarlo. El antídoto contra la pérdida de contacto con la realidad es llevar a tus hijos a la escuela, compartir la responsabilidad de ser padre con una esposa tan genial como la mía, formar parte de una comunidad y tener un buen círculo de amigos que te devuelven al mundo real. No me cuesta llevar una vida normal. Simplemente la vivo.


Pierce Brosnan VH-1 Big in 2002 Awards


¿Crees que, en cierto sentido, los políticos necesitan ser actores para poder convencer a la gente?
Oh, sí. Tienen que convencer. Este hombre al que interpreto es un populista, alguien que empezó como un actor en ciertos aspectos y que ansía disfrutar. Me encanta interpretar a alguien que es un seductor y que simplemente estaba ahí por las mujeres y para pasárselo bien; que cree que se puede ganar a la gente y convencerlos para su causa. Y luego el hombre se da cuenta de que está hueco, de que la esencia de su carácter ha estado ciega. Ha tomado decisiones equivocadas, pero procedían de algún tipo de sinceridad que ahora se ha visto destrozada por la presunción de la guerra. Por eso le pregunté a Roman: “¿Estoy haciendo de Tony Blair? ¿Qué es esto? ¿Dónde me pongo?”. Y me dijo: “No, no estás haciendo de ese hombre”. Así que volví al texto, pero no podía evitar volver a Tony Blair: primero el heroísmo de un hombre y después la máscara que se le cae.

Como en la política, ¿en tu trabajo también hay que tener una estrategia predefinida?
Claro. Llevar tu carrera en una dirección y mantenerla en alto implica una estrategia. Hay que saber elegir unos papeles por encima de otros. A veces te conformas con la imagen que se tiene de ti, y otras rompes con esa idea preconcebida para que no te encasillen. Y hay momentos en que no dispones de ofertas como para diseñar estrategias y debes aceptar lo que te propongan, te guste o no. No es mi situación actual, pero la he conocido alguna vez.


Pierce Brosnan 76th Academy Awards


¿Que llame Polanski para que trabajes con él, quiere decir que ya rompiste con James Bond?
Eso espero. Lo he vivido como una recompensa. Este es un film importante para mí, que confío que amplíe mi horizonte interpretativo. A todo el mundo le gusta ver a un actor arriesgando. Pero tuve que fundar mi productora (Irish DreamTime) para conseguir papeles como el de Matador (Richard Shepard, 2005). Y después llegó Mamma Mia! , otro gran riesgo: cantar y bailar ante todo el mundo, exponiéndome a ataques de crítica y público. Y hubo muchos, aunque me los tomé con humor.

¿Es difícil quitarse el traje de 007?
Haga lo que haga, siempre seré James Bond. Cuando acepté el papel era consciente de que su traje se convertiría, tarde o temprano, en una camisa de fuerza de la que escapar. Pero conservo una gran gratitud por el personaje, que me convirtió en una estrella. Me permitió seguir adelante como actor y como persona. Si renegara de Bond, sería un auténtico ingrato.

Eres un padre dedicado ¿cómo haces para estar con la familia durante las ausencias tan largas que representan los rodajes alrededor del mundo?
Me los llevo conmigo. No a mis hijos mayores, que tienen sus vidas y estudios, pero mi mujer, Keely, y yo cargamos con los pequeños (Dylan Thomas y Paris Beckett), que están en una edad en que pueden ser ‘transportados’ (Risas). Sobre todo Dylan, más que Paris, que ha visto algunas películas y le gusta la idea de que soy actor. Cuando les preguntan sus profesores cuál es la profesión de papá y dado que aún no disciernen claramente la ficción de la realidad, e invariablemente contemplan cómo salvo el mundo, suelen contestar: “es superhéroe”. (Risas)

Si escribieras tus memorias, ¿con qué empezarías?
Ya empecé. Estoy intentando escribir algo para mis hijos. He escrito algunos recuerdos de mi infancia, de mi juventud, de cuando salí de Irlanda... luego saltas al presente, vuelves atrás... Cuando uno investiga las etapas de su vida siempre hay cosas que sorprenden. No sé si algún día las teminaré o si las publicaré. Es demasiado pronto para decirlo...


Pierce Brosnan 77th Annual Academy Awards





Nedstat Basic - Web site estadísticas gratuito El contador para sitios web particulares

Kick Ass, de Matthew Vaughn

David Guzmán



Sonrío mientras intento recordar lo que me atrapó de Kick Ass. La frase publicitaria debería ser “También en el entretenimiento hay obras maestras…ésta es una” y es que cuando se entra a ver Kick Ass uno va con la idea de eso, de ver una película palomera, dominguera, que te saque del tedio y de las preocupaciones y casi te has concientizado de que vas expresamente a tirar el dinero, pero no y en ese sentido el film funciona perfecto cuando estás con ganas de ver algo distinto al cine de arte o cualquier preocupación metafísica fumada por los directores de culto de cualquiera de nosotros.




Y es que hasta antes de ver esta cinta de Matthew Vaughn yo tenía muy bien catalogado lo que veía: las pelis de arte y todo lo demás, así de sencillo. Obviamente el cine de arte es fácilmente delimitable pues las obras que encajan ahí no brillan precisamente por su cantidad, pero en el cine de entretenimiento -la otra clasificación- entra de todo: desde Adam Sandler, magos y hechiceros Potterianos, los Transformers y ¿por qué no decirlo? algunas bazofias que firman directores de culto con actores reconocidos.

Kick Ass entra en este segundo apartado, pero ya me doy cuenta que ‘hay niveles’. Es una obra que no firmaría Sergio Leone, Tarantino o Luc Besson (en sus mejores tiempos) pero que sorpresivamente se nutre magníficamente de las ideas de todos ellos. Y es que a Kick Ass, que es entretenimiento puro, su director se la ha tomado tan en serio, que termina dándole a su película aires de rigurosidad que difícilmente se pueden ver en los blockbusters veraniegos.

Todo empieza con Dave Lizewski, un estudiante de prepa aficionado a los cómics que se pregunta por qué no existe realmente un superhéroe (aun sin súper poderes) que haga el bien a la humanidad. Ante semejante vacío y con más ánimo que capacidad y fuerza, decide comprarse un traje, elegir su nombre y empezar a librar a la ciudad de cuánto malandro se encuentre haciendo de las suyas y las carcajadas, como es de esperarse cuando se planta en la calle, no se hacen esperar.




A la par de él, otra historia se ejecuta: la de Big Daddy (encarnado por un espléndido Nicholas Cage) y la maravillosa Hit Girl, una pequeña de 11 años entrenada por su padre para matar. Chloe Moretz, actricita que antes vimos en 500 días con Ella, se roba la película aún cuando muchos encontrarán reprobable ver que una niña asesine con tal maestría y lujo de violencia en su afán de venganza. Ella es simplemente fantástica.




Es obvio que hay inconsistencias de forma en la cinta; los más rigurosos le encontrarán muchas, de entrada el cambio de tono inicial pues partimos de la idea de que no hay súper poderes o habilidades extraordinarias, sin embargo algunas coreografías realizadas por Moretz hacia la segunda parte del film, serían fácilmente envidiadas por el mismísimo Batman o algún otro héroe de cómic. Pero más allá de eso, el deleite y placer en su estado puro, llegan de la mano de esta pequeña y cuando el director se toma todo tan en serio uno termina boquiabierto ante las múltiples referencias cinematográficas que es posible detectar con alusiones a Nikita, Kill Bill, remembranzas a famosas secuencias con visión nocturna (El Silencio de los Inocentes) en la escena climática y para cereza del pastel, Ennio Morricone dando el toque con su legendaria música.




Basada en un exitoso cómic de Mark Millar (la tragedia familiar de Big Daddy narrada en flashback da cuenta de ello), con actuaciones convincentes y efectos visuales ingeniosos, Kick Ass sobresale en la cartelera como una estupenda opción de diversión de gran nivel. Casi olvido decir que el soundtrack es inmejorable pero sin duda, la sensación de que el cine todavía puede ofrecernos sorpresas agradables, es mucho mejor. Corran a verla sin niños, que es diversión garantizada sólo para adultos.


Nedstat Basic - Web site estadísticas gratuito El contador para sitios web particulares